La cueva Lucero, ubicada en Juana Díaz, Puerto Rico, alberga petroglifos y presenta un riesgo ambiental debido a la posible explotación de canteras en la zona. Con una extensión de 220 m y características geológicas notables, la cueva también sufre por la alta intrusión de visitantes que ha afectado su fauna. La comunidad local busca concientizar sobre la preservación de este lugar histórico y su biodiversidad.