La Isla de Pascua se caracteriza por su cultura única desarrollada por los primeros colonizadores polinesios que llegaron en el siglo IV d.C. Esta cultura creó una arquitectura monumental de estatuas de piedra llamadas moai y sitios ceremoniales conocidos como ahu, además de un sistema de escritura aún no descifrado. La UNESCO declaró a la isla y sus islotes cercanos como el primer Sitio del Patrimonio Mundial de Chile en 1995 debido a la singularidad de esta cultura precolombina.