El documento discute la necesidad de orden, estructura y previsibilidad para las personas con TEA. Explica que los niños con TEA pierden las rutinas y normas establecidas del colegio durante el verano, lo que les causa frustración y conductas desadaptadas. Recomienda ayudarles proporcionando pautas visuales, normas y agendas para organizar su entorno, así como continuar la intervención pedagógica durante el verano para brindarles apoyo y estructura.