La informática jurídica se originó en la década de 1950 cuando investigadores comenzaron a desarrollar sistemas para recuperar documentos legales de forma automatizada. En 1959, la Universidad de Pittsburgh creó uno de los primeros sistemas para acceder a información legal a través de computadoras. Desde entonces, la informática jurídica ha evolucionado para incluir bancos de datos legales, sistemas de gestión y herramientas que aprovechan el potencial del internet para transformar la práctica legal.