El documento habla sobre dejar atrás el pasado y enfocarse en el futuro prometedor que Dios ofrece. Afirma que al aceptar a Jesús como Salvador, uno no necesita cargar con culpas del pasado, el cual queda cubierto por el amor de Dios. Insta a no vivir en el pasado sino extenderse hacia lo que está por delante, confiando en que Dios puede hacer que todo resulte en beneficio de quienes lo aman.