El documento resume las grandes bendiciones que los creyentes tienen en Cristo, especialmente el perdón de pecados. Nos dice que el perdón de pecados nos ha abierto la puerta a la reconciliación con Dios, la verdadera paz, y la comunión con Cristo. Concluye que debemos estar agradecidos por el perdón de pecados que encontramos en Cristo, y no menospreciar esta gran bendición que nos da acceso a todas las demás riquezas espirituales.