La depresión se caracteriza por un estado de ánimo triste, pérdida de interés y placer, y sentimientos de inutilidad. Se diferencia de la tristeza por ser más prolongada y recurrente, y puede deberse a factores médicos, psicológicos o de abuso de sustancias. Los síntomas incluyen cambios de ánimo, apetito, energía y concentración. El tratamiento implica medicamentos antidepresivos que afectan la comunicación entre neuronas.