El proceso de formación de leyes en El Salvador requiere que una iniciativa de ley sea presentada ante la Asamblea Legislativa, luego sea asignada a una comisión legislativa para su dictamen, y finalmente sea debatida y votada por el pleno legislativo. Una vez aprobada por la Asamblea, la ley es enviada al Presidente para su sanción y promulgación, y luego es publicada para entrar en vigencia.