El documento describe el cuerpo de una mujer como un complejo mundo interior oculto bajo la piel. Aunque una mujer puede estar desnuda físicamente, su verdadera esencia solo puede ser conocida mirando más allá de lo físico, a través de sus ojos y corazón. El cuerpo de una mujer es una obra de arte creada por Dios que debe ser admirada y respetada, pero nunca poseída.