El documento describe el caso de Susana, una estudiante de 16 años que se niega a obedecer a sus profesores en clase y ha suspendido todos sus exámenes. Para ayudar a estudiantes como Susana, el documento recomienda que los profesores cambien su enfoque de autoridad para contar con la opinión de los estudiantes, escuchar sus argumentos, y exigir el cumplimiento de normas con confianza, buenos modales y cariño en lugar de actitudes autoritarias.