Las 11 leyes de la Quinta Disciplina
   Las soluciones que simplemente
    desplazan los problemas a otra parte de
    un sistema a menudo pasan
    inadvertidas porque quienes
    ?resolvieron? el primer problema no son
    los mismos que quienes heredan el
    nuevo.
   Hay muchos ejemplos a nivel personal de la
    realimentación compensadora, que no se
    limita a los ?sistemas grandes?, como la
    persona que deja de fumar, engorda, sufre una
    pérdida de autoestima y comienza a fumar
    de nuevo para aliviar el estrés. Cuando
    nuestros esfuerzos iniciales no producen
    mejoras duraderas, ?presionamos?, al credo de
    que el mayor empeño superará todos los
    obstáculos, sin ver que nosotros mismos
    estamos contribuyendo a crear más
    obstáculos.
   La realimentación compensadora habitualmente
    implica una ?demora?, un paréntesis entre el
    beneficio de corto plazo y el perjuicio de largo
    plazo. Una solución típica luce maravillosa
    cuando cura los síntomas. Pueden pasar dos, tres
    o cuatro años hasta que regrese el problema, o
    surja un problema nuevo y peor. Para
    entonces, habrá otro sujeto sentado en el sillón de
    las decisiones.
   Todos nos sentimos cómodos aplicando
    soluciones típicas a los
    problemas, ateniéndonos a lo conocido. Si la
    solución fuera visible u obvia para todos, tal
    vez ya la hubieran encontrado. La insistencia
    en soluciones conocidas mientras los
    problemas fundamentales persisten o se
    empeoran es un buen indicador de
    pensamiento asistémico, lo que a menudo
    llamamos el síndrome del ?aquí se necesita un
    martillo más grande?.
   La consecuencia más insidiosa de la
    aplicación de soluciones asistémicas
    es que esas soluciones se necesitan
    cada vez más. Por eso las
    intervenciones gubernamentales mal
    concebidas no son sólo ineficaces
    sino ?adictivas?, en el sentido de que
    incrementan la dependencia y
    reducen la aptitud de la comunidad
    local para resolver sus propios
    problemas. Toda solución de largo
    plazo debe, fortalecer la aptitud del
    sistema para sobrellevar sus propias
    cargas.
   Es la vieja historia: la tortuga
    es más lenta pero gana la
    carrera. El pensamiento
    sistémico es más desafiante
    y más auspicioso que
    nuestra manera habitual de
    abordar los problemas.
   La mayoría suponemos, la
    mayor parte del
    tiempo, que causa y efecto
    están próximos en el tiempo
    y el espacio. Hay una
    disparidad fundamental
    entre la naturaleza de la
    realidad de los sistemas
    complejos y nuestros modos
    predominantes de pensar
    sobre esa realidad.
   Algunos denominan al pensamiento
    sistémico la ?nueva ciencia del
    desconsuelo?, pues enseña que las
    soluciones más obvias no funcionan.
    Afrontar un problema dificultoso a
    menudo requiere ver dónde se
    encuentra el punto de
    apalancamiento, un cambio que con
    mínimo esfuerzo llevaría a una mejora
    significativa y duradera. No hay
    reglas sencillas para efectuar
    cambios de alto apalancamiento,
    pero hay modos de pensar que los
    facilitan
   A veces, los dilemas más
    enredados dejan de ser
    dilemas cuando se ven desde
    la perspectiva sistémica. Son
    producto de un pensamiento
    por ?instantáneas? y no por
    proceso, y aparecen bajo
    una nueva luz cuando se
    piensa conscientemente en el
    cambio a través del tiempo.
   La comprensión de la mayoría de los
    problemas administrativos requiere
    ver la totalidad del sistema que
    genera dichos problemas. A veces la
    gente decide dividir un elefante en
    dos. En tal caso no obtiene dos
    elefantes pequeños, sino un
    problema arrevesado donde no hay
    apalancamiento posible, porque el
    punto de apalancamiento se halla
    en interacciones que no se pueden
    ver examinando sólo un fragmento.
   Solemos culpar a las circunstancias
    externas por nuestros problemas.
    ?Alguien? ?los competidores, la
    prensa, el ánimo inconstante del
    mercado, el gobierno? nos
    perjudicó. El pensamiento sistémico
    muestra que no hay nada externo;
    nosotros y la causa de nuestros
    problemas formamos parte de un
    solo sistema. La cura radica en la
    relación con nuestro ?enemigo?.

Diapositivas 11 leyes

  • 1.
    Las 11 leyesde la Quinta Disciplina
  • 2.
    Las soluciones que simplemente desplazan los problemas a otra parte de un sistema a menudo pasan inadvertidas porque quienes ?resolvieron? el primer problema no son los mismos que quienes heredan el nuevo.
  • 3.
    Hay muchos ejemplos a nivel personal de la realimentación compensadora, que no se limita a los ?sistemas grandes?, como la persona que deja de fumar, engorda, sufre una pérdida de autoestima y comienza a fumar de nuevo para aliviar el estrés. Cuando nuestros esfuerzos iniciales no producen mejoras duraderas, ?presionamos?, al credo de que el mayor empeño superará todos los obstáculos, sin ver que nosotros mismos estamos contribuyendo a crear más obstáculos.
  • 4.
    La realimentación compensadora habitualmente implica una ?demora?, un paréntesis entre el beneficio de corto plazo y el perjuicio de largo plazo. Una solución típica luce maravillosa cuando cura los síntomas. Pueden pasar dos, tres o cuatro años hasta que regrese el problema, o surja un problema nuevo y peor. Para entonces, habrá otro sujeto sentado en el sillón de las decisiones.
  • 5.
    Todos nos sentimos cómodos aplicando soluciones típicas a los problemas, ateniéndonos a lo conocido. Si la solución fuera visible u obvia para todos, tal vez ya la hubieran encontrado. La insistencia en soluciones conocidas mientras los problemas fundamentales persisten o se empeoran es un buen indicador de pensamiento asistémico, lo que a menudo llamamos el síndrome del ?aquí se necesita un martillo más grande?.
  • 6.
    La consecuencia más insidiosa de la aplicación de soluciones asistémicas es que esas soluciones se necesitan cada vez más. Por eso las intervenciones gubernamentales mal concebidas no son sólo ineficaces sino ?adictivas?, en el sentido de que incrementan la dependencia y reducen la aptitud de la comunidad local para resolver sus propios problemas. Toda solución de largo plazo debe, fortalecer la aptitud del sistema para sobrellevar sus propias cargas.
  • 7.
    Es la vieja historia: la tortuga es más lenta pero gana la carrera. El pensamiento sistémico es más desafiante y más auspicioso que nuestra manera habitual de abordar los problemas.
  • 8.
    La mayoría suponemos, la mayor parte del tiempo, que causa y efecto están próximos en el tiempo y el espacio. Hay una disparidad fundamental entre la naturaleza de la realidad de los sistemas complejos y nuestros modos predominantes de pensar sobre esa realidad.
  • 9.
    Algunos denominan al pensamiento sistémico la ?nueva ciencia del desconsuelo?, pues enseña que las soluciones más obvias no funcionan. Afrontar un problema dificultoso a menudo requiere ver dónde se encuentra el punto de apalancamiento, un cambio que con mínimo esfuerzo llevaría a una mejora significativa y duradera. No hay reglas sencillas para efectuar cambios de alto apalancamiento, pero hay modos de pensar que los facilitan
  • 10.
    A veces, los dilemas más enredados dejan de ser dilemas cuando se ven desde la perspectiva sistémica. Son producto de un pensamiento por ?instantáneas? y no por proceso, y aparecen bajo una nueva luz cuando se piensa conscientemente en el cambio a través del tiempo.
  • 11.
    La comprensión de la mayoría de los problemas administrativos requiere ver la totalidad del sistema que genera dichos problemas. A veces la gente decide dividir un elefante en dos. En tal caso no obtiene dos elefantes pequeños, sino un problema arrevesado donde no hay apalancamiento posible, porque el punto de apalancamiento se halla en interacciones que no se pueden ver examinando sólo un fragmento.
  • 12.
    Solemos culpar a las circunstancias externas por nuestros problemas. ?Alguien? ?los competidores, la prensa, el ánimo inconstante del mercado, el gobierno? nos perjudicó. El pensamiento sistémico muestra que no hay nada externo; nosotros y la causa de nuestros problemas formamos parte de un solo sistema. La cura radica en la relación con nuestro ?enemigo?.