Este documento presenta 7 principios para una buena administración de empresas. Estos incluyen: 1) No extraer recursos más allá de la capacidad de la empresa para evitar dañar su crecimiento, 2) Mantener un equilibrio entre ingresos y egresos respetando la jerarquía de costos y gastos, y 3) Seguir la ley de siembra y cosecha invirtiendo en empleados, capacitación y proveedores para generar mayores ingresos.