El diencéfalo se divide en cuatro partes principales: el tálamo, el subtálamo, el hipotálamo y el epitálamo. El tálamo es la parte más grande y se compone de varios núcleos que participan en el procesamiento de la información sensitiva y motora. El hipotálamo regula funciones vitales como la temperatura corporal, el sueño, el apetito y la respuesta al estrés a través del sistema nervioso autónomo y la hipófisis. El diencéfalo juega un papel