La digitalización del sonido convierte la señal analógica en señal digital tomando muestras de la intensidad de la señal a intervalos regulares. Existen diversos formatos para almacenar audio y video digitalmente, como WAV, MIDI, MPEG y AVI, que varían en su capacidad de compresión y licenciamiento. Los códecs permiten comprimir los archivos de audio y video para ocupar menos espacio, aunque algunos como MPS lo hacen sin perder calidad.