La Tierra se originó hace más de 4500 millones de años a partir de una gran explosión conocida como Big Bang. El Big Bang produjo un aumento de la temperatura hasta los 100.000 grados centígrados y la separación de partículas elementales. La Tierra inicialmente era una masa incandescente que se fue enfriando y tomando una forma similar a la actual, aunque ha seguido evolucionando. Está compuesta de una densa corteza, manto y núcleo interno y externo.