La diócesis de Huelva se segregó canónicamente de la de Sevilla en 1953. Los primeros datos de cristianización en la región de Huelva datan del obispo de Niebla Vincomalos en el año 509. El primer obispo de Huelva tras separarse de Sevilla fue Pedro Cantero Cuadrado. José Vilaplana Blasco fue nombrado obispo de Huelva por el papa Benedicto XVI en 2006.