ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE CALDASESTUDIANTEKARLA RODRIGUEZ ZULUAGADOCENTEGUSTAVO ARIAS ARTEAGACILCO DE FORMACION COMPLEMENTARIAII SEMESTRE AMITOLOGIA: HADES-PLUTON Y DIONISIO BACOMANIZALES, OCTUBRE 2009DionisioAntigua estatua romana del tipo Madrid-Varese de Dionisio descansando sobre una herma (c. 150 d. C., Museo del Prado, Madrid).En la mitología clásica, Dionisio (en griego antiguo Διώνυσος Diônysos o Διόνυσος Dionysos) es el dios del vino, inspirador de la locura ritual y el éxtasis, y un personaje importante de la mitología griega. Aunque los orígenes geográficos de su culto son desconocidos, casi todos los mitos le presentan como «extranjero».[1]Fue también conocido como Baco (en griego antiguo Βακχος Bakkhos)[] y el frenesí que inducía, bakcheia. Es el dios patrón de la agricultura y el teatro. También es conocido como el ‘Libertador’ (Eleuterio), liberando a uno de su ser normal, mediante la locura, el éxtasis o el vino.[3] La misión divina de Dionisio era mezclar la música del aulos y dar final al cuidado y la preocupación.[4] Los investigadores han discutido la relación de Dionisio con el «culto de las almas» y su capacidad para presidir la comunicación entre los vivos y los muertos.[5]En el panteón griego Dionisio fue incorporado como un hijo de Zeus y Sémele, si bien otras versiones afirmaban que era hijo de Zeus y Perséfone. Se le describe como femenino o «masculino-femenino».[]El nombre Dionysos es de significado incierto. Su elemento -nysos bien puede ser de origen no griego, pero dio- ha sido relacionado desde antiguo con Zeus (genitivo Dios). Para los autores griegos, Nisa era una ninfa que lo crió o la montaña donde era atendido por varias ninfas (las Nisíades), que le alimentaron y le hicieron inmortal por orden de Hermes.[]El séquito de Dionisio era llamado el Tiaso y estaba formado principalmente por Ménades.AdoraciónEl Dionisio Ludovisi con una pantera, un sátiro y uvas sobre una viña (siglo II d. C., Palazzo Altemps, Roma).Dionisio es un dios de ritos religiosos mistéricos, como los practicados en honor de Deméter y Perséfone en Eleusis, cerca de Atenas. En los misterios tracios, Dionisio lleva el bassaris o piel de zorro, simbolizando la nueva vida. Sus propios ritos, los misterios dionisíacos, eran los más secretos de todos. Muchos investigadores creen que Dionisio es un sincretismo de una deidad griega local de la naturaleza y un dios más poderoso de Tracia o Frigia, como Sabacio.Heródoto sabía que el culto a Dionisio llegó más tarde a los griegos que el resto del panteón olímpico, pues comenta:Así es, la historia griega cuenta que tan pronto nació Dionisio Zeus lo cosió en su muslo y lo llevó a Nisa en Etiopía allende Egipto, y como con Pan, los griegos no saben qué fue de él tras su nacimiento. Resulta por tanto claro para mí que los griegos aprendieron los nombres de estos dos dioses más tarde que los nombres de todos los otros, y sitúan el nacimiento de ambos en el momento en que los conocieron.[]Muchos griegos estaban seguros de que el culto a Dionisio llegó a Grecia desde Anatolia, pero sus nociones sobre si Nisa estaba situada en Anatolia, en Libia («lejos al este junto al gran océano»), Etiopía (Heródoto) o Arabia (Diodoro Sículo) son lo suficientemente variables como para sugerir que se pretendía un lejano país mágico, quizás llamado Nysa, para explicar el ilegible nombre del dios: ‘dios de Nisa’. Apolodoro parece seguir a Ferécides, quien cuenta cómo el infante Dionisio, dios de la parra, fue criado por las ninfas de la lluvia, las Híades, en Nisa. Sin embargo, el nombre que los hititas anatolios se daban a sí mismos en su propia lengua (nesili) era Nesi. La influencia hitita en la cultura griega antigua casi nunca es apreciada.Las anteriores contradicciones sugieren a algunos que no se está tratando con la memoria histórica de un culto extranjero sino con un dios inherentemente extranjero. Y de hecho, el nombre de Dionisio aparece en las tablillas en lineal B micénico como DI-WO-NI-SO-JO,[9] y Károly Kerényi[10] lo localiza en la Creta minoica, donde su nombre minoico es desconocido pero su característica presencia resulta reconocible. Claramente, Dionisio había estado con los griegos y sus predecesores mucho tiempo, y aún así retuvo siempre cierto carácter de extranjero.El toro, la serpiente, la hiedra y el vino son los signos de la característica atmósfera dionisíaca, y Dionisio está estrechamente asociado con los sátiros, centauros y silenos. A menudo aparece montando un leopardo, llevando una piel de leopardo o en un carro tirado por panteras, y también puede ser reconocido por el tirso que lleva. Además de la parra y su alter ego salvaje estéril, la hiedra venenosa, ambas a él consagradas, la higuera también era un símbolo suyo. La piña que coronaba su tirso le relacionaba con Cibeles, y la granada con Deméter. En Atenas se celebraban en su honor las Dionisias y las Leneas. Los iniciados le adoraban en los misterios dionisíacos, que eran parecidos y estaban relacionados con los misterios órficos, y pueden haber influido sobre el gnosticismo.[cita requerida] Se decía que Orfeo había inventado los misterios de Dioniso.[]MitologíaNacimientoProcesión dionisíaca en un sarcófago de mármol, posiblemente indicativa de que el difunto estuvo iniciado en los misterios.Dionisio tuvo un nacimiento inusual que evoca la dificultad de encajarle en el panteón olímpico. Su madre fue una mujer mortal, llamada Sémele, hija del rey Cadmo de Tebas, y su padre Zeus, el rey de los dioses. La esposa de Zeus, Hera, una diosa celosa y vanidosa, descubrió la aventura de su marido cuando Sémele estaba encinta. Con el aspecto de una anciana (en otras versiones de una nodriza), Hera se ganó la amistad de Sémele, quien le confió que Zeus era el auténtico padre del hijo que llevaba en el vientre. Hera fingió no creerlo, y sembró las semillas de la duda en la mente de Sémele, quien, curiosa, pidió a Zeus que se revelara en toda su gloria como prueba de su divinidad. Aunque Zeus le rogó que no le pidiese eso, ella insistió y él terminó accediendo. Entonces Zeus se presentó ante ella con sus truenos, relámpagos y rayos, y Sémele pereció carbonizada. Zeus logró rescatar al fetal Dionisio plantándolo en su muslo. Unos meses después, Dionisio nació en el monte Pramnos de la isla Icaria, a donde Zeus fue para liberarlo ya crecido de su muslo. En esta versión, Dionisio tuvo dos «madres» (Sémele y Zeus) antes de nacer, de donde procede el epíteto dimētōr (‘de dos madres’), relacionado con su doble nacimiento.En otra versión de la misma historia, Dionisio era el hijo de Zeus y Perséfone, la reina del Inframundo. Una celosa Hera intentó de nuevo matar al niño, enviando esta vez a los Titanes a descuartizarlo tras engañarlo con juguetes. Zeus hizo huir a los Titanes con sus rayos, pero éstos ya se habían comido todo salvo el corazón, que fue salvado, según las fuentes, por Atenea, Rea o Deméter. Zeus usó el corazón para recrearlo en el vientre de Sémele, de donde de nuevo fue ‘el nacido dos veces’. Otras versiones afirman que Zeus dio a comer el corazón a Sémele para preñarla.En ambas versiones de la historia, el renacimiento es el principal motivo de adoración en las religiones mistéricas, pues su muerte y resurrección eran sucesos de reverencia mística. Aparentemente este relato se usó en ciertos cultos griegos y romanos. Variantes del mismo se encuentran en la obra de Calímaco y Nono, quien se refiere a este Dionisio bajo el título de Zagreo, y también en varios poemas fragmentarios atribuidos a Orfeo.[cita requerida]Infancia y juventudHermes con el niño Dionisio, por Praxíteles.La leyenda cuenta que Zeus tomó al infante Dionisio y lo puso a cargo de Hermes. Una versión de la historia es que éste dio el niño al rey Atamante y su esposa Ino, tía de Dionisio. Hermes pidió a la pareja que criase al bebé como una niña, para esconderlo de la ira de Hera.[ ]Otra versión es que Dionisio fue puesto bajo la tutela de las ninfas de la lluvia de Nisa, que le criaron en su infancia y niñez, y que por sus cuidados fueron recompensadas por Zeus con el ascenso entre las estrellas como las Híades. Otra versión es que Zeus lo dio a Rea, o a Perséfone para que lo criase en el Inframundo, lejos de Hera. Alternativamente, fue criado por Maro.Cuando Dionisio creció, descubrió la cultura del vino y la forma de extraer su precioso jugo, pero Hera hizo que se volviese loco y le empujó a vagar por diversas partes de la tierra. En Frigia la diosa Cibeles, más conocida por los griegos como Rea, le curó y le enseñó sus ritos religiosos, y así emprendió su recorrido por Asia enseñando a la gente el cultivo del vino. La parte más famosa de sus viajes es su expedición a la India, que se dice duró varios años. Volvió triunfante y emprendió la introducción de su culto en Grecia, pero se le opusieron algunos príncipes que temían los desórdenes y la locura que éste acarreaba (véase Penteo y Licurgo).Como hombre joven, Dioniso era excepcionalmente atractivo. Una vez, disfrazado como un mortal sentado junto a la orilla del mar, fue visto por unos pocos marineros, que creyeron que era un príncipe. Intentaron secuestrarle y llevarle lejos para venderlo como esclavo o pedir un rescato. Probaron a atarle con cuerdas, pero ninguna podía sujetarlo. Dionisio se convirtió en un fiero león y soltó un oso a bordo, matando a todos los que entraron en contacto con él. Los que saltaron por la borda fueron transformados compasivamente en delfines. El único superviviente fue Acetes, el timonel, que reconoció al dios e intentó detener a sus marineros desde el principio.[21] En una historia parecida, Dionisio deseaba navegar desde Icaria hasta Naxos, así que alquiló un barco pirata tirrenio. Pero cuando el dios estuvo a bordo, no navegaron hacia Naxos sino hasta Asia, con la intención de venderlo como esclavo. Por esto Dionisio transformó el mástil y los remos en serpientes, y llenó la nave de hiedra y del sonido de flautas, de forma que los marineros enloquecieron y saltaron al mar, donde fueron transformados en delfinesMitos menoresDionisio y Ariadna, de Sebastiano Ricci.Cuando Hefesto apresó a Hera en un trono de oro mágico, Dionisio lo emborrachó y lo llevó de vuelta al Olimpo, donde finalmente accedió a liberar a Hera.Cuando Hestia, diosa del hogar, decidió dejar el Consejo de los Doce y atender el fuego de las casas de las familias, Zeus eligió a Dionisio para ocupar su lugar en el Olimpo como dios inmortal del vino, el jolgorio y las fiestas.Aristófanes inventa en su comedia Las ranas un tercer descenso de Dionisio al Hades. Éste, patrón del festival dramático ateniense, la Dionysia, quería devolver a la vida a uno de los grandes dramaturgos. Tras un concurso elige a Esquilo sobre Eurípides.Cuando Teseo abandonó a Ariadna durmiendo en Naxos, Dionisio la encontró y se casó con ella. Tuvieron un hijo llamado Enopión, que se suicidó o murió a manos de Perseo. En algunas versiones, su corona era puesta en el cielo como la constelación Corona, en otras Dionisio descendía al Hades para devolverla a los dioses del Olimpo.Calírroe era una mujer calidonia que desdeñó a un sacerdote de Dionisio que amenazó con provocar la locura a todas las mujeres del país (véase Ménade). El sacerdote recibió la orden de sacrificar a Calírroe pero en vez de esto se suicidó. Calírroe se arrojó a un pozo que más tarde recibió su nombre.Consortes y descendenciaAfrodita Cárites Himeneo Príapo Altea Deyanira Ariadna Enopión Toante Estáfilo Pepareto Circe Como Nix Ftono Madre desconocida Acis Naturalmente, el dios aparecía en muchas cráteras y otras vasijas para vino de la Antigua Grecia. Su iconografía se hizo más compleja en el periodo helenístico, entre los tipos severamente arcaizantes o neoáticos como el Dioniso Sardanápalo y los tipos mostrándolo como un joven indolente y andrógino.Kessler ha teorizado que un mosaico presente en el suelo del triclinio de la Casa de Aión en Nea Pafos (Chipre) detalla un culto monoteísta de Dioniso.[26] En el mosaico aparecen otros dioses pero pueden ser solo representaciones menores del Dionisio central.Dionisio ha permanecido como una inspiración para artistas, filósofos y escritores de la época moderna. En su libro El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música, el filósofo alemán Friedrich Nietzsche contrastó a Dionisio con Apolo como símbolo del principio estético fundamental e incontrolado de la fuerza, la música y la intoxicación frente al principio de la vista, la forma y la belleza representado por el segundo.El poeta y filósofo ruso Vyacheslav Ivanov elaboró la teoría del Dionisismo, que rastrea las raíces del arte literario en general y del arte de la tragedia en particular a los antiguos misterios dionisíacos. Sus opiniones fueron expuestas en los tratados La religión helenística y el dios sufridor (1904) y Dionisio y el antiguo Dionisismo (1921).Inspirados por James Frazer, algunos investigadores han etiquetado a Dionisio como una deidad de vida, muerte y resurrección. El mitógrafo Károly Kerényi dedicó mucha energía a Dionisio en su larga carrera, y resumió sus pensamientos en Dionisios: raíz de la vida indestructible.[10]
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    ESCUELA NORMAL SUPERIORDE CALDASESTUDIANTEKARLA RODRIGUEZ ZULUAGADOCENTEGUSTAVO ARIAS ARTEAGACILCO DE FORMACION COMPLEMENTARIAII SEMESTRE AMITOLOGIA: HADES-PLUTON Y DIONISIO BACOMANIZALES, OCTUBRE 2009DionisioAntigua estatua romana del tipo Madrid-Varese de Dionisio descansando sobre una herma (c. 150 d. C., Museo del Prado, Madrid).En la mitología clásica, Dionisio (en griego antiguo Διώνυσος Diônysos o Διόνυσος Dionysos) es el dios del vino, inspirador de la locura ritual y el éxtasis, y un personaje importante de la mitología griega. Aunque los orígenes geográficos de su culto son desconocidos, casi todos los mitos le presentan como «extranjero».[1]Fue también conocido como Baco (en griego antiguo Βακχος Bakkhos)[] y el frenesí que inducía, bakcheia. Es el dios patrón de la agricultura y el teatro. También es conocido como el ‘Libertador’ (Eleuterio), liberando a uno de su ser normal, mediante la locura, el éxtasis o el vino.[3] La misión divina de Dionisio era mezclar la música del aulos y dar final al cuidado y la preocupación.[4] Los investigadores han discutido la relación de Dionisio con el «culto de las almas» y su capacidad para presidir la comunicación entre los vivos y los muertos.[5]En el panteón griego Dionisio fue incorporado como un hijo de Zeus y Sémele, si bien otras versiones afirmaban que era hijo de Zeus y Perséfone. Se le describe como femenino o «masculino-femenino».[]El nombre Dionysos es de significado incierto. Su elemento -nysos bien puede ser de origen no griego, pero dio- ha sido relacionado desde antiguo con Zeus (genitivo Dios). Para los autores griegos, Nisa era una ninfa que lo crió o la montaña donde era atendido por varias ninfas (las Nisíades), que le alimentaron y le hicieron inmortal por orden de Hermes.[]El séquito de Dionisio era llamado el Tiaso y estaba formado principalmente por Ménades.AdoraciónEl Dionisio Ludovisi con una pantera, un sátiro y uvas sobre una viña (siglo II d. C., Palazzo Altemps, Roma).Dionisio es un dios de ritos religiosos mistéricos, como los practicados en honor de Deméter y Perséfone en Eleusis, cerca de Atenas. En los misterios tracios, Dionisio lleva el bassaris o piel de zorro, simbolizando la nueva vida. Sus propios ritos, los misterios dionisíacos, eran los más secretos de todos. Muchos investigadores creen que Dionisio es un sincretismo de una deidad griega local de la naturaleza y un dios más poderoso de Tracia o Frigia, como Sabacio.Heródoto sabía que el culto a Dionisio llegó más tarde a los griegos que el resto del panteón olímpico, pues comenta:Así es, la historia griega cuenta que tan pronto nació Dionisio Zeus lo cosió en su muslo y lo llevó a Nisa en Etiopía allende Egipto, y como con Pan, los griegos no saben qué fue de él tras su nacimiento. Resulta por tanto claro para mí que los griegos aprendieron los nombres de estos dos dioses más tarde que los nombres de todos los otros, y sitúan el nacimiento de ambos en el momento en que los conocieron.[]Muchos griegos estaban seguros de que el culto a Dionisio llegó a Grecia desde Anatolia, pero sus nociones sobre si Nisa estaba situada en Anatolia, en Libia («lejos al este junto al gran océano»), Etiopía (Heródoto) o Arabia (Diodoro Sículo) son lo suficientemente variables como para sugerir que se pretendía un lejano país mágico, quizás llamado Nysa, para explicar el ilegible nombre del dios: ‘dios de Nisa’. Apolodoro parece seguir a Ferécides, quien cuenta cómo el infante Dionisio, dios de la parra, fue criado por las ninfas de la lluvia, las Híades, en Nisa. Sin embargo, el nombre que los hititas anatolios se daban a sí mismos en su propia lengua (nesili) era Nesi. La influencia hitita en la cultura griega antigua casi nunca es apreciada.Las anteriores contradicciones sugieren a algunos que no se está tratando con la memoria histórica de un culto extranjero sino con un dios inherentemente extranjero. Y de hecho, el nombre de Dionisio aparece en las tablillas en lineal B micénico como DI-WO-NI-SO-JO,[9] y Károly Kerényi[10] lo localiza en la Creta minoica, donde su nombre minoico es desconocido pero su característica presencia resulta reconocible. Claramente, Dionisio había estado con los griegos y sus predecesores mucho tiempo, y aún así retuvo siempre cierto carácter de extranjero.El toro, la serpiente, la hiedra y el vino son los signos de la característica atmósfera dionisíaca, y Dionisio está estrechamente asociado con los sátiros, centauros y silenos. A menudo aparece montando un leopardo, llevando una piel de leopardo o en un carro tirado por panteras, y también puede ser reconocido por el tirso que lleva. Además de la parra y su alter ego salvaje estéril, la hiedra venenosa, ambas a él consagradas, la higuera también era un símbolo suyo. La piña que coronaba su tirso le relacionaba con Cibeles, y la granada con Deméter. En Atenas se celebraban en su honor las Dionisias y las Leneas. Los iniciados le adoraban en los misterios dionisíacos, que eran parecidos y estaban relacionados con los misterios órficos, y pueden haber influido sobre el gnosticismo.[cita requerida] Se decía que Orfeo había inventado los misterios de Dioniso.[]MitologíaNacimientoProcesión dionisíaca en un sarcófago de mármol, posiblemente indicativa de que el difunto estuvo iniciado en los misterios.Dionisio tuvo un nacimiento inusual que evoca la dificultad de encajarle en el panteón olímpico. Su madre fue una mujer mortal, llamada Sémele, hija del rey Cadmo de Tebas, y su padre Zeus, el rey de los dioses. La esposa de Zeus, Hera, una diosa celosa y vanidosa, descubrió la aventura de su marido cuando Sémele estaba encinta. Con el aspecto de una anciana (en otras versiones de una nodriza), Hera se ganó la amistad de Sémele, quien le confió que Zeus era el auténtico padre del hijo que llevaba en el vientre. Hera fingió no creerlo, y sembró las semillas de la duda en la mente de Sémele, quien, curiosa, pidió a Zeus que se revelara en toda su gloria como prueba de su divinidad. Aunque Zeus le rogó que no le pidiese eso, ella insistió y él terminó accediendo. Entonces Zeus se presentó ante ella con sus truenos, relámpagos y rayos, y Sémele pereció carbonizada. Zeus logró rescatar al fetal Dionisio plantándolo en su muslo. Unos meses después, Dionisio nació en el monte Pramnos de la isla Icaria, a donde Zeus fue para liberarlo ya crecido de su muslo. En esta versión, Dionisio tuvo dos «madres» (Sémele y Zeus) antes de nacer, de donde procede el epíteto dimētōr (‘de dos madres’), relacionado con su doble nacimiento.En otra versión de la misma historia, Dionisio era el hijo de Zeus y Perséfone, la reina del Inframundo. Una celosa Hera intentó de nuevo matar al niño, enviando esta vez a los Titanes a descuartizarlo tras engañarlo con juguetes. Zeus hizo huir a los Titanes con sus rayos, pero éstos ya se habían comido todo salvo el corazón, que fue salvado, según las fuentes, por Atenea, Rea o Deméter. Zeus usó el corazón para recrearlo en el vientre de Sémele, de donde de nuevo fue ‘el nacido dos veces’. Otras versiones afirman que Zeus dio a comer el corazón a Sémele para preñarla.En ambas versiones de la historia, el renacimiento es el principal motivo de adoración en las religiones mistéricas, pues su muerte y resurrección eran sucesos de reverencia mística. Aparentemente este relato se usó en ciertos cultos griegos y romanos. Variantes del mismo se encuentran en la obra de Calímaco y Nono, quien se refiere a este Dionisio bajo el título de Zagreo, y también en varios poemas fragmentarios atribuidos a Orfeo.[cita requerida]Infancia y juventudHermes con el niño Dionisio, por Praxíteles.La leyenda cuenta que Zeus tomó al infante Dionisio y lo puso a cargo de Hermes. Una versión de la historia es que éste dio el niño al rey Atamante y su esposa Ino, tía de Dionisio. Hermes pidió a la pareja que criase al bebé como una niña, para esconderlo de la ira de Hera.[ ]Otra versión es que Dionisio fue puesto bajo la tutela de las ninfas de la lluvia de Nisa, que le criaron en su infancia y niñez, y que por sus cuidados fueron recompensadas por Zeus con el ascenso entre las estrellas como las Híades. Otra versión es que Zeus lo dio a Rea, o a Perséfone para que lo criase en el Inframundo, lejos de Hera. Alternativamente, fue criado por Maro.Cuando Dionisio creció, descubrió la cultura del vino y la forma de extraer su precioso jugo, pero Hera hizo que se volviese loco y le empujó a vagar por diversas partes de la tierra. En Frigia la diosa Cibeles, más conocida por los griegos como Rea, le curó y le enseñó sus ritos religiosos, y así emprendió su recorrido por Asia enseñando a la gente el cultivo del vino. La parte más famosa de sus viajes es su expedición a la India, que se dice duró varios años. Volvió triunfante y emprendió la introducción de su culto en Grecia, pero se le opusieron algunos príncipes que temían los desórdenes y la locura que éste acarreaba (véase Penteo y Licurgo).Como hombre joven, Dioniso era excepcionalmente atractivo. Una vez, disfrazado como un mortal sentado junto a la orilla del mar, fue visto por unos pocos marineros, que creyeron que era un príncipe. Intentaron secuestrarle y llevarle lejos para venderlo como esclavo o pedir un rescato. Probaron a atarle con cuerdas, pero ninguna podía sujetarlo. Dionisio se convirtió en un fiero león y soltó un oso a bordo, matando a todos los que entraron en contacto con él. Los que saltaron por la borda fueron transformados compasivamente en delfines. El único superviviente fue Acetes, el timonel, que reconoció al dios e intentó detener a sus marineros desde el principio.[21] En una historia parecida, Dionisio deseaba navegar desde Icaria hasta Naxos, así que alquiló un barco pirata tirrenio. Pero cuando el dios estuvo a bordo, no navegaron hacia Naxos sino hasta Asia, con la intención de venderlo como esclavo. Por esto Dionisio transformó el mástil y los remos en serpientes, y llenó la nave de hiedra y del sonido de flautas, de forma que los marineros enloquecieron y saltaron al mar, donde fueron transformados en delfinesMitos menoresDionisio y Ariadna, de Sebastiano Ricci.Cuando Hefesto apresó a Hera en un trono de oro mágico, Dionisio lo emborrachó y lo llevó de vuelta al Olimpo, donde finalmente accedió a liberar a Hera.Cuando Hestia, diosa del hogar, decidió dejar el Consejo de los Doce y atender el fuego de las casas de las familias, Zeus eligió a Dionisio para ocupar su lugar en el Olimpo como dios inmortal del vino, el jolgorio y las fiestas.Aristófanes inventa en su comedia Las ranas un tercer descenso de Dionisio al Hades. Éste, patrón del festival dramático ateniense, la Dionysia, quería devolver a la vida a uno de los grandes dramaturgos. Tras un concurso elige a Esquilo sobre Eurípides.Cuando Teseo abandonó a Ariadna durmiendo en Naxos, Dionisio la encontró y se casó con ella. Tuvieron un hijo llamado Enopión, que se suicidó o murió a manos de Perseo. En algunas versiones, su corona era puesta en el cielo como la constelación Corona, en otras Dionisio descendía al Hades para devolverla a los dioses del Olimpo.Calírroe era una mujer calidonia que desdeñó a un sacerdote de Dionisio que amenazó con provocar la locura a todas las mujeres del país (véase Ménade). El sacerdote recibió la orden de sacrificar a Calírroe pero en vez de esto se suicidó. Calírroe se arrojó a un pozo que más tarde recibió su nombre.Consortes y descendenciaAfrodita Cárites Himeneo Príapo Altea Deyanira Ariadna Enopión Toante Estáfilo Pepareto Circe Como Nix Ftono Madre desconocida Acis Naturalmente, el dios aparecía en muchas cráteras y otras vasijas para vino de la Antigua Grecia. Su iconografía se hizo más compleja en el periodo helenístico, entre los tipos severamente arcaizantes o neoáticos como el Dioniso Sardanápalo y los tipos mostrándolo como un joven indolente y andrógino.Kessler ha teorizado que un mosaico presente en el suelo del triclinio de la Casa de Aión en Nea Pafos (Chipre) detalla un culto monoteísta de Dioniso.[26] En el mosaico aparecen otros dioses pero pueden ser solo representaciones menores del Dionisio central.Dionisio ha permanecido como una inspiración para artistas, filósofos y escritores de la época moderna. En su libro El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música, el filósofo alemán Friedrich Nietzsche contrastó a Dionisio con Apolo como símbolo del principio estético fundamental e incontrolado de la fuerza, la música y la intoxicación frente al principio de la vista, la forma y la belleza representado por el segundo.El poeta y filósofo ruso Vyacheslav Ivanov elaboró la teoría del Dionisismo, que rastrea las raíces del arte literario en general y del arte de la tragedia en particular a los antiguos misterios dionisíacos. Sus opiniones fueron expuestas en los tratados La religión helenística y el dios sufridor (1904) y Dionisio y el antiguo Dionisismo (1921).Inspirados por James Frazer, algunos investigadores han etiquetado a Dionisio como una deidad de vida, muerte y resurrección. El mitógrafo Károly Kerényi dedicó mucha energía a Dionisio en su larga carrera, y resumió sus pensamientos en Dionisios: raíz de la vida indestructible.[10]