Ares es el dios griego de la guerra, hijo de Zeus y Hera, conocido por su naturaleza agresiva y posiblemente impopular entre dioses y humanos. Su culto, originario de Tracia, carecía de significado social en Grecia, aunque tenía un templo en Atenas. Ares, asociado con Afrodita, es considerado por algunos teóricos como el Marte romano, y a pesar de su feroz reputación, nunca fue ampliamente venerado debido a su violencia.