La competencia lectora ha evolucionado con los cambios sociales y culturales, trasladando su enfoque de una habilidad adquirida en la infancia a un proceso en constante desarrollo. Esta incluye conocimientos, habilidades y estrategias que se construyen a lo largo de la vida a través de la interacción social. Se define como la capacidad de comprender, utilizar y analizar textos para alcanzar objetivos y participar activamente en la sociedad.