Una dirección IP identifica de manera lógica y jerárquica una interfaz de red dentro de una red que utiliza el protocolo IP. Existen tres clases principales de direcciones IP (A, B y C) que varían en la cantidad de dispositivos que pueden direccionar. El Domain Name System (DNS) traduce nombres de dominio legibles por humanos a identificadores binarios como direcciones IP para localizar recursos en una red.