La discolisis intervertebral es un procedimiento no quirúrgico mínimamente invasivo que utiliza ozono inyectado bajo control radiológico para tratar hernias discales. Este procedimiento, que dura entre 35 a 45 minutos, tiene una efectividad del 85 al 90% y presenta un riesgo mínimo de complicaciones. Está indicado para hernias discales específicas y es considerado una alternativa a la cirugía convencional debido a su rápida recuperación y menor riesgo de efectos secundarios.