Este acuerdo establece normas de evaluación del aprendizaje en educación primaria, secundaria y normal. Señala que la evaluación debe realizarse a lo largo del proceso educativo y conducir a decisiones pedagógicas para asegurar la eficiencia de la enseñanza. Asigna una escala numérica del 5 al 10 para calificar y establece que los estudiantes aprobarán una asignatura con un promedio mínimo de 6. También deroga acuerdos anteriores que se opongan a lo establecido.