La experiencia del cliente es un marco para el marketing del futuro. Ofrecer calidad ya no es suficiente para tener éxito en un entorno rápido y complejo, donde las percepciones de los clientes desencadenan emociones que afectan los resultados. Las organizaciones se interesan por la experiencia del cliente pero no hay consenso sobre su definición. La experiencia puede relacionarse con los puntos de contacto entre el cliente y la empresa o con las emociones y sentimientos que genera la interacción con la marca.