El Rally Dakar ha generado serias preocupaciones ambientales y culturales en Perú, Chile y Argentina, causando daños irreparables a sitios arqueológicos y alteraciones en los ecosistemas. Expertos de la UNESCO y arqueólogos han documentado la destrucción de numerosos sitios patrimoniales, advirtiendo sobre los efectos negativos a largo plazo en el medio ambiente y la cultura local. A pesar de los beneficios económicos prometidos, el evento ha resultado en un impacto destructivo y una falta de protección de los recursos naturales y culturales de la región.