La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México fue creada en 2002 para vigilar el cumplimiento de la legislación ambiental en la entidad y contribuir al desarrollo sustentable. Su misión es procurar, vigilar y promover el cumplimiento de la legislación ambiental para mejorar la calidad de vida de los habitantes. Entre sus atribuciones se encuentran investigar denuncias ambientales, realizar auditorías, emitir recomendaciones y sancionar incumplimientos.