El proyecto Conga, desarrollado por minera Yanacocha en Cajamarca, Perú, ha generado conflictos sociales significativos debido a preocupaciones sobre la escasez de agua y la contaminación ambiental. A pesar de las proyecciones económicas y de su inversión prevista de $5,500 millones, la comunidad local ha expresado desconfianza hacia los compromisos de la empresa, citando la falta de beneficios y los impactos negativos en los ecosistemas. Los estudios de impacto ambiental han sido cuestionados por no evaluar adecuadamente los riesgos para los humedales y la biodiversidad, generando un fuerte rechazo entre la población.