El documento describe la gran inequidad y baja calidad del sistema educativo chileno, citando varias estadísticas. Propone mejoras como profesores y directores de alto nivel, menos alumnos por clase, mayor financiamiento y participación de apoderados. Explica que se requiere un acuerdo nacional a largo plazo para abordar este problema de manera sistémica. Finalmente, pide sumarse a la iniciativa Educación 2020 para presionar por cambios en la política educativa chilena.