Este poema de Garcilaso de la Vega presenta dos diálogos entre pastores, Salicio y Nemoroso, que expresan su profundo dolor por el abandono y la muerte de sus amadas, Galatea y Elisa respectivamente. Salicio lamenta el desprecio de Galatea y la traición a su amor, mientras que Nemoroso llora la prematura muerte de Elisa y el vacío que ha dejado en su vida. Ambos pastores desahogan su pena a través de la música, buscando consuelo en la naturaleza que