El documento resume las diferentes perspectivas sobre la mentira a través de la historia y en la actualidad. Argumenta que aunque la mentira ha existido desde siempre, los regímenes totalitarios modernos han llevado la mentira a nuevos extremos en cuanto a su alcance, frecuencia y descaro. También discute cómo las religiones condenan estrictamente la mentira mientras que las filosofías son más indulgentes, reconociendo que a veces la mentira puede estar justificada para proteger a otros o en la lucha contra adversarios.