El documento presenta una serie de ejercicios espirituales para el cuerpo y el alma. Estos ejercicios incluyen la relajación, la respiración, la visión, la audición, el pensamiento, el habla, la expresión facial, los movimientos, las oraciones y el mantenimiento de un contacto diario con Dios, con el objetivo de alcanzar la paz, el amor y la felicidad a través de la entrega a Dios y la práctica de la bondad hacia los demás.