El documento describe los cinco ejes fundamentales de la Educación Sexual Integral (ESI): ejercer derechos, cuidar la salud, valorar la afectividad, reconocer la perspectiva de género y respetar la diversidad. También identifica tres "puertas de entrada" para implementar la ESI en la escuela: reflexionar sobre uno mismo como docente, enseñar ESI como responsabilidad de la escuela, y establecer relaciones entre la escuela, familias y comunidad.