El antiguo régimen se define como el conjunto de características políticas, sociales y económicas de Europa y sus colonias durante los siglos XVII y XVIII, con rasgos como una demografía y economía agrarias, una estructura social estamental y un gobierno absolutista. Este sistema entró en crisis debido a las transformaciones provocadas por la Ilustración y la Revolución Francesa, que buscaban modernizar la sociedad y promover la razón y el progreso. La Ilustración, impulsada por pensadores como Locke, Montesquieu y Rousseau, promovió nuevas ideas sobre la libertad, los derechos y la economía que cuestionaban las bases del antiguo régimen.