El caso de Sandra 
Sandra de 39 años llegó al Udaondo para Navidad, y allí
pasó las fiestas con su familia. Hace tres meses que está
internada, pero ahora acaba de salir de terapia intensiva y
su recuperación es auspiciosa. Los Payamédicos le
regalaron un anillo, con piedritas violetas, su color
preferido. “Cuando peor estaba era cuando más venían”,
dice Sandra, “No me olvido más que una vez llegaron y
estaba llorando…se me pasó, ellos te levantan. Escuché
que hay un curso para ser payamédico; les dije que me
avisen cuando empiece, porque lo voy a hacer, me
encataría”.

Para Ángel, su marido, los Payamédicos cumplieron un rol
importante en la recuperación de Sandra: “Yo sabía que el
día en que ellos venían ella estaba mejor. Es muy bueno lo
que hacen. Siempre con un obsequio, hacerla reír, darle
fuerza. Uno se acostumbra a esperarlos, y eso que somos
adultos”.

El caso de sandra

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    El caso deSandra  Sandra de 39 años llegó al Udaondo para Navidad, y allí pasó las fiestas con su familia. Hace tres meses que está internada, pero ahora acaba de salir de terapia intensiva y su recuperación es auspiciosa. Los Payamédicos le regalaron un anillo, con piedritas violetas, su color preferido. “Cuando peor estaba era cuando más venían”, dice Sandra, “No me olvido más que una vez llegaron y estaba llorando…se me pasó, ellos te levantan. Escuché que hay un curso para ser payamédico; les dije que me avisen cuando empiece, porque lo voy a hacer, me encataría”. Para Ángel, su marido, los Payamédicos cumplieron un rol importante en la recuperación de Sandra: “Yo sabía que el día en que ellos venían ella estaba mejor. Es muy bueno lo que hacen. Siempre con un obsequio, hacerla reír, darle fuerza. Uno se acostumbra a esperarlos, y eso que somos adultos”.