El documento describe la técnica del claroscuro, que implica representar las diferencias entre la luz y la sombra para dar sensación de volumen y realismo a las obras. Explica las zonas del claroscuro (luz propia, penumbra, sombra propia, luz reflejada, sombra arrojada) y muestra ejemplos de artistas como Miguel Ángel, Durero y Caravaggio que utilizaron esta técnica de manera experta.