El clima ecuatorial se caracteriza por temperaturas elevadas y constantes a lo largo del año, abundantes precipitaciones regulares que sobrepasan los 2.000 mm anuales, y ríos muy caudalosos y regulares. El paisaje típico es la selva, un bosque denso y exuberante con gran diversidad de especies vegetales y animales. Las selvas están amenazadas por la agricultura, la ganadería y la explotación maderera.