El bosque mediterráneo se caracteriza por inviernos templados, veranos secos y frecuentes incendios forestales. La vegetación es xerófila y se ha adaptado a la aridez estival y los incendios, y árboles como el alcornoque y la encina son resistentes al fuego. El bosque mediterráneo alberga especies endémicas como el lince ibérico, el águila imperial ibérica, el alcornoque, la encina, el brezo y el madroño.