El documento describe los principios fundamentales de un sistema de control interno y externo efectivo, incluyendo la independencia de los órganos de control, el apoliticismo de la fiscalización, el mantenimiento de un enfoque técnico, la suficiencia de recursos financieros, y la coordinación entre los diferentes niveles de control interno y externo. También enumera los componentes clave de tal sistema: la entidad fiscalizadora superior, los órganos de control externo descentralizados, las dependencias de control interno, y la superintendencia de auditor