A diferencia de la espiritualidad de Francisco, más
     bien Teocéntrica, Trinitaria, la de Clara es
  Crística, Nupcial; vive y se siente como madre,
               Esposa y Hermana.
El Cristo de Santa Clara
es un esposo, un hijo, un
   hermano al que ella
      puede abrazar
     concretamente.

            Es Alguien al que ella
            dedica todo el espacio
                 interior de su
               virginidad, es un
             Crucificado Pobre a
                quien ella sirve
             fielmente porque se
            entregó a Él con amor
                   ardiente.
El Cristo concreto
de Santa Clara, son
aspectos personales
de una relación
directa, cálida,
profunda,
perseverante.
Ese es el resultado de
su contemplación
• Con su madre debió haber dado
                               los primeros pasos para amar a
                               ese Jesús que estaba en la
                               Cruz, sólo porque nos amaba
                               infinitamente.
                             • Desde su niñez, Clara abrió su
                               corazón a los pobres. Y les abrió
                               también las manos.


Las Fuentes dicen que
ella, muchas veces, mandaba
llevar comida o dinero a los
pobres; lo hacía así ciertamente
para no llamar la atención.
• En la madurez de su vida, demostraría que su actitud
  no fue solamente emocional, compasiva ante quienes
  sufrían. Era la consecuencia de ver a Cristo pobre, en
  la persona de los pobres concretos que sufrían hambre
  y frío por las calles, allí, cerca de su misma casa.
• Clara miró de frente la miseria de quienes no tienen
  todo para vivir: es la actitud de un femenino, que
  siente el grito de una vida que quiere renacer ante una
  posible muerte presente.
Cuando, Clara, se
 encontró con San
Francisco, vio en él
una imagen viva de
 ese Cristo Pobre y
    Crucificado.




                       Clara, transmitía esa experiencia
                       a las hermanas, recordándoles a
                       la pobrecita Madre de Jesús, que
                          no tuvo con qué vestirlo en
                        Belén, a no ser con unos pobres
                                    pañales.
Clara acogió al Jesús
 total, inclusive cuando dijo:
“Aquel que hace la voluntad de
   mi Padre que está en los
  Cielos, ése es mi madre, mi
   hermano, mi hermana...”
         (Marcos 3,35).

  Ser hermana de Jesucristo
   Hermano, le exigió vivir un
  programa, la obligó a seguir
    los pasos de Jesucristo
            Pobre.
Para Santa Clara ese programa no
quedó en meras palabras. Puso toda su
energía de mujer fuerte en luchar
hasta el fin para que esa
vocación, inspirada por Dios, lograse
ser una realidad para muchos.
Santa Clara dejó de lado el silencio
riguroso que patrocinaba Hugolino
para que las hermanas se
comunicasen fraternalmente; logró
que todo se resolviese siempre en
fraternidad; lavaba los pies y manos
de sus hermanas y servía de modo
especial a las más jóvenes y a las
enfermas y ancianas.
Santa Clara expresa muy bellamente
     algunas de las consecuencias
 fundamentales a Inés de Praga, por
       ser esposa de Jesucristo:
  “Conteniendo en ti a Aquel que te
  contiene a ti y a todas las cosas, y
   poseyendo aquello que poseerás
    más firmemente que todas las
     posesiones pasajeras de este
   mundo” (Tercera Carta de Santa
     Clara 26). “Por decirlo con las
   mismas palabras del Apóstol, te
  considero cooperadora del mismo
Dios y sostenedora de los miembros
   de su Cuerpo inefable que caen”
   (Tercera Carta de Santa Clara 8).
Su figura es como la de los
profetas: nos recuerda que
 Dios hizo una Alianza con
    nosotros y que, si la
 rompemos, tenemos que
volver a reanudarla. Porque
 Él, siempre fiel, nos está
         esperando.

El Cristo de Clara

  • 2.
    A diferencia dela espiritualidad de Francisco, más bien Teocéntrica, Trinitaria, la de Clara es Crística, Nupcial; vive y se siente como madre, Esposa y Hermana.
  • 4.
    El Cristo deSanta Clara es un esposo, un hijo, un hermano al que ella puede abrazar concretamente. Es Alguien al que ella dedica todo el espacio interior de su virginidad, es un Crucificado Pobre a quien ella sirve fielmente porque se entregó a Él con amor ardiente.
  • 5.
    El Cristo concreto deSanta Clara, son aspectos personales de una relación directa, cálida, profunda, perseverante. Ese es el resultado de su contemplación
  • 6.
    • Con sumadre debió haber dado los primeros pasos para amar a ese Jesús que estaba en la Cruz, sólo porque nos amaba infinitamente. • Desde su niñez, Clara abrió su corazón a los pobres. Y les abrió también las manos. Las Fuentes dicen que ella, muchas veces, mandaba llevar comida o dinero a los pobres; lo hacía así ciertamente para no llamar la atención.
  • 7.
    • En lamadurez de su vida, demostraría que su actitud no fue solamente emocional, compasiva ante quienes sufrían. Era la consecuencia de ver a Cristo pobre, en la persona de los pobres concretos que sufrían hambre y frío por las calles, allí, cerca de su misma casa. • Clara miró de frente la miseria de quienes no tienen todo para vivir: es la actitud de un femenino, que siente el grito de una vida que quiere renacer ante una posible muerte presente.
  • 8.
    Cuando, Clara, se encontró con San Francisco, vio en él una imagen viva de ese Cristo Pobre y Crucificado. Clara, transmitía esa experiencia a las hermanas, recordándoles a la pobrecita Madre de Jesús, que no tuvo con qué vestirlo en Belén, a no ser con unos pobres pañales.
  • 9.
    Clara acogió alJesús total, inclusive cuando dijo: “Aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los Cielos, ése es mi madre, mi hermano, mi hermana...” (Marcos 3,35). Ser hermana de Jesucristo Hermano, le exigió vivir un programa, la obligó a seguir los pasos de Jesucristo Pobre.
  • 10.
    Para Santa Claraese programa no quedó en meras palabras. Puso toda su energía de mujer fuerte en luchar hasta el fin para que esa vocación, inspirada por Dios, lograse ser una realidad para muchos.
  • 11.
    Santa Clara dejóde lado el silencio riguroso que patrocinaba Hugolino para que las hermanas se comunicasen fraternalmente; logró que todo se resolviese siempre en fraternidad; lavaba los pies y manos de sus hermanas y servía de modo especial a las más jóvenes y a las enfermas y ancianas.
  • 12.
    Santa Clara expresamuy bellamente algunas de las consecuencias fundamentales a Inés de Praga, por ser esposa de Jesucristo: “Conteniendo en ti a Aquel que te contiene a ti y a todas las cosas, y poseyendo aquello que poseerás más firmemente que todas las posesiones pasajeras de este mundo” (Tercera Carta de Santa Clara 26). “Por decirlo con las mismas palabras del Apóstol, te considero cooperadora del mismo Dios y sostenedora de los miembros de su Cuerpo inefable que caen” (Tercera Carta de Santa Clara 8).
  • 13.
    Su figura escomo la de los profetas: nos recuerda que Dios hizo una Alianza con nosotros y que, si la rompemos, tenemos que volver a reanudarla. Porque Él, siempre fiel, nos está esperando.