Cartagena, 24 Sept Santa Clara: 800 años del Carisma
 
“ Pon tu mente en el espejo de la eternidad, pon tu alma en el esplendor de la gloria, pon tu corazón en la figura de la divina  sustancia, y transfórmate toda entera, por la contemplación, en imagen de su divinidad ” (3CtaCl 12).
Una fuerte experiencia de Dios: “ transfórmate…  en imagen de su divinidad”. Contemplación de Dios revelado en Jesucristo - espejo de la eternidad,  - esplendor de la gloria,  - figura de la divina  sustancia
Contemplación de Dios revelado en Jesucristo Cristocentrica Teocentrica: Fco.  “ Toda entera ”:  Pon tu mente Pon tu alma  Pon tu corazón
Mente:   “engranaje” de la vida cotidiana, que aparece en su importancia real y verdadera y se comprende más profundamente en la luz de Dios. Alma:  la vida psíquica, que a la luz divina y por el amor de Dios se limpia, se integra, se sana: “salud de mi rostro, Dios mío”  (Sal 41),  El corazón:  El encuentro más íntimo con Dios,  desde el más profundo centro, lleva a la persona a la amistad y la intimidad de Dios.
 
La contemplación como cumbre de la oración:  es Dios mismo, su bondad, su santidad, su belleza, haciéndose presente, cobrando voz y gesto en la emoción primero. Bien frecuente en Clara la exclamación, el signo de admiración, el asombro, el “¡Oh!” y el “cuan” hacen hablar al “exceso”… La mente,  el afecto,  la consciencia La realidad con el que se ha visto inundada.
La nueva luz que pone en los ojos del contemplativo/a el amor de Dios, no ve nada, ve a Dios, es lo que el amor produce: “contempla la inefable caridad” (4CtaCl  23) (María Magdalena) La mirada del contemplativo así profundizada hace más clara, más pura, más purificada y concentrada la visión humana y le permite descubrir esos aspectos profundos de la realidad que resultan ser destellos de la perfección divina.  La mirada contemplativa canta la oración de alabanza.  El contemplativo/a logra, sin ningún esfuerzo, verdaderas cimas de creación mística, como son las cartas de Clara.
El /la contemplativo/a es un ser fascinante, la contemplación es la mayor experiencia cristiana
En alabanza de Cristo y de su sierva

Contemplar

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    Cartagena, 24 SeptSanta Clara: 800 años del Carisma
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    “ Pon tumente en el espejo de la eternidad, pon tu alma en el esplendor de la gloria, pon tu corazón en la figura de la divina sustancia, y transfórmate toda entera, por la contemplación, en imagen de su divinidad ” (3CtaCl 12).
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    Una fuerte experienciade Dios: “ transfórmate… en imagen de su divinidad”. Contemplación de Dios revelado en Jesucristo - espejo de la eternidad, - esplendor de la gloria, - figura de la divina sustancia
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    Contemplación de Diosrevelado en Jesucristo Cristocentrica Teocentrica: Fco. “ Toda entera ”: Pon tu mente Pon tu alma Pon tu corazón
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    Mente: “engranaje” de la vida cotidiana, que aparece en su importancia real y verdadera y se comprende más profundamente en la luz de Dios. Alma: la vida psíquica, que a la luz divina y por el amor de Dios se limpia, se integra, se sana: “salud de mi rostro, Dios mío” (Sal 41), El corazón: El encuentro más íntimo con Dios, desde el más profundo centro, lleva a la persona a la amistad y la intimidad de Dios.
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    La contemplación comocumbre de la oración: es Dios mismo, su bondad, su santidad, su belleza, haciéndose presente, cobrando voz y gesto en la emoción primero. Bien frecuente en Clara la exclamación, el signo de admiración, el asombro, el “¡Oh!” y el “cuan” hacen hablar al “exceso”… La mente, el afecto, la consciencia La realidad con el que se ha visto inundada.
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    La nueva luzque pone en los ojos del contemplativo/a el amor de Dios, no ve nada, ve a Dios, es lo que el amor produce: “contempla la inefable caridad” (4CtaCl 23) (María Magdalena) La mirada del contemplativo así profundizada hace más clara, más pura, más purificada y concentrada la visión humana y le permite descubrir esos aspectos profundos de la realidad que resultan ser destellos de la perfección divina. La mirada contemplativa canta la oración de alabanza. El contemplativo/a logra, sin ningún esfuerzo, verdaderas cimas de creación mística, como son las cartas de Clara.
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    El /la contemplativo/aes un ser fascinante, la contemplación es la mayor experiencia cristiana
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    En alabanza deCristo y de su sierva