La Semana Santa conmemora los misterios de la salvación realizada por Cristo desde su entrada en Jerusalén hasta su resurrección, incluyendo la Última Cena, su crucifixión y muerte, y su victoria sobre la muerte. La Pascua Cristiana recuerda cómo Cristo nos libera del pecado y la muerte para conducirnos al cielo, al igual que Dios liberó a Israel de Egipto.