El 'derecho a desconectarse' se refiere a la necesidad de los empleados de no estar disponibles fuera del horario laboral, ya que la constante conectividad puede generar estrés y afectaciones en la salud mental. Estudios y expertos sugieren que la desconexión voluntaria permite mejorar la concentración y la felicidad personal, al priorizar la realidad física sobre la virtual. En un mundo donde la tecnología está omnipresente, es crucial concientizarse sobre la importancia de tomarse un tiempo para desconectar y cuidar el bienestar personal.