El documento discute el cambio del sábado al domingo como día de descanso y adoración. Explica que según el Papa Benedicto XVI, este cambio ocurrió porque Jesús resucitó el primer día de la semana, el domingo. También señala que el emperador Constantino declaró el domingo como día de descanso en el año 321 d.C. para contentar a cristianos y paganos. El documento concluye que aunque el sábado es el día de reposo bíblico, la Iglesia Católica