El documento aborda la preocupación por la alta tasa de divorcios y separaciones en la actualidad, destacando que el matrimonio es un diseño divino que trasciende lo civil y lo religioso. Se reflexiona sobre el repudio y la falta de reconciliación que prevalecen en muchas relaciones, así como la importancia de seguir los principios establecidos por Dios para mantener la unidad e indisolubilidad del matrimonio. Finalmente, se enfatiza que el matrimonio es un don espiritual que requiere compromiso y amor, y que es fundamental luchar por su defensa y honor en la construcción de familias sólidas.