El documento describe la naturaleza del ego como una colección de defectos psicológicos creados por nosotros mismos que causan sufrimiento. Históricamente, el ego se ha representado como demonios, enemigos y monstruos en varias mitologías y religiones. El ego depende de nuestras creencias y alimenta pensamientos de culpa, miedo y separación, pero podemos superarlo practicando el perdón, la tolerancia y el amor.