El documento describe la organización militar de las ciudades-estado griegas o polis. Cada polis tenía su propio ejército independiente compuesto principalmente por ciudadanos. Luchaban formando la falange, una densa formación de hoplitas con escudos y lanzas. Atenas y Esparta tenían dos de los ejércitos más poderosos, destacando Esparta por su élite de hoplitas. Las polis también contaban con marinas de guerra para defenderse en el mar, siendo Atenas la más prominente. La religión jugaba un papel importante