Windows XP utiliza un escritorio gráfico como interfaz principal. El escritorio contiene iconos para acceder a aplicaciones, archivos y funciones del sistema operativo. El botón de Inicio permite iniciar programas y acceder a configuraciones. La barra de tareas muestra programas abiertos y accesos directos. Los usuarios pueden iniciar sesión de forma independiente y apagar o reiniciar la computadora de manera segura.