El documento argumenta que la sociedad se ha alejado de los valores espirituales y morales, promoviendo en cambio la mentira, el desamor y la violencia a través de los medios masivos. Propone que para mejorar el mundo y avanzar hacia sociedades más justas, es necesario reafirmar principios y valores como el temor a Dios, y buscar orientación en el Creador.