Este documento discute varias teorías sobre el juego y su uso en la pedagogía y terapia. Examina cómo el juego puede usarse para compensar sentimientos de inferioridad, expresar contenidos reprimidos y ejercitar habilidades para la vida adulta. Sin embargo, advierte que el juego en sí mismo no busca ningún fin y que la terapia y educación no deben desfigurarlo ni limitar sus posibilidades.