En el relato, el narrador se encuentra con un mendigo en un parque y se siente intrigado por su felicidad a pesar de su situación. Tras conversar, el mendigo comparte su gratitud por el amor y las experiencias vividas, enfatizando que ya ha tenido todo lo necesario en la vida y que el verdadero valor radica en la humildad y la capacidad de apreciar lo simple. Esta profunda interacción transforma la perspectiva del narrador sobre la vida, dejándolo reflexionando sobre lo que realmente importa.