El documento analiza las consecuencias del neoliberalismo implementado en Perú desde inicios de los años 1990. Señala que aunque hubo altas tasas de crecimiento económico, también generó mayor desigualdad y fragilidad política. El modelo priorizó la exportación de recursos naturales sobre la industria, lo que no permitió una mayor generación de empleos formales ni una mejor distribución de los beneficios del crecimiento. Además, cuestiona que a pesar del crecimiento, la pobreza y exclusión continúan sin resolverse de manera